Llevamos (yo al menos) tanta prisa corriendo de un lado para otro en estos primeros días de septiembre, que francamente, tengo la certeza de que voy como pollo sin cabeza. Tal es así que ayer me puse a escribir una entrada para publicar en el blog, la dejé a medio por vete tú a saber por qué, lo olvidé completamente y solo lo he recordado cuando me he sentado a escribir otra vez y me la he encontrado ahí sin acabar y sin publicar. Obviamente he borrado todo y he vuelto a empezar (poco os iba a importar leer que había deberes de Matemáticas a estas alturas, cuando ya los hemos corregido esta mañana…).
A ver si esta vez no me interrumpen y consigo acabar de escribir y darle al botón de publicar. No las tengo todas conmigo.
Estamos intentando (con poco éxito) meternos en la rutina que nos marcará el horario diario. La escasa duración de las clases no ayuda, las pruebas de evaluación inicial tampoco y el reparto con cuentagotas de material ya es el acabose… Como resultado, en tres días hemos conseguido desarrollar la programación prevista de una sesión de Matemáticas y otra de Lengua. Exitazo. Bajo tales circunstancias, lo de los deberes es bastante anecdótico. Hoy no hay y mañana Dios dirá.
Lo que sí que hay mañana es la posibilidad de venir al cole portando algún elemento del traje manchego para celebrar que termina la Feria. Doy por sentado que no asomará nadie con el refajo puesto, pero cualquier elemento del traje regional será bienvenido. Que no traigan nada a lo que le tengáis especial aprecio; no querría tener que lamentar ningún accidente.
Un saludo.