Los hermanos caminaron por un atajo para llegar a la aldea. Cruzaron el puente de hierro, y bajaron por el sendero cubierto de hierba hasta llegar al hospital. Uno de ellos estaba herido y como no tenían un vehículo le costaba andar.
Le pusieron alcohol y le cosieron con hilo. Salieron al pueblo y buscaron un alojamiento por allí. Encontraron la pensión El búho ahorcado, ahí podrían ahorrar y darse una ducha porque olían mal y anhelaban un poco de jabón y una almohada.
No tenían buen humor porque estaban cansados, y el humo del hogar les ahumó el pelo limpio. Cenaron zanahorias y pollo deshuesado con cacahuetes y un vaso de agua con hielo.
En su habitación había olor a moho, porque había humedad, ojearon una revista de la prehistoria, ahuecaron la almohada y se durmieron.