Examen de Lengua finiquitado, ya queda uno menos.

Mañana hacemos una paradinha en mitad de la semana para celebrar el Corpus y volvemos a vernos el viernes para quitarnos el examen de Matemáticas de encima y tachar otro más de la lista. Esto se acaba. Sé que algunos habéis juntado días para iros de puente, así que si vuestros hijos no vienen ya harán el examen el lunes y asunto resuelto.

Nos queda pendiente cerrar Science e Inglés, lo cual me está generando quebraderos de cabeza. Me gustaría hacer alguna prueba escrita, pero no sé si me va a dar tiempo, que la planificación saltó por los aires no hace demasiado y ha trastocado la programación. Estudiaré detenidamente el asunto entre hoy y mañana y el viernes os diré algo concreto.

También tenemos pendiente hacer las maquetas de los laberintos magnéticos, pero eso sí que está perfectamente contemplado y como lo vamos a hacer en clase, no hay motivo para que no podamos terminarlo y evaluarlo.

Lo que sí que podéis hacer a partir de ya es dejar de traer los libros de Lengua y Matemáticas en la mochila. Las libretas sí, pero que los libros se queden en casa y vamos más ligeros de peso.

Cambio de tercio: aclaremos un poco lo del vestuario del baile.

A estas alturas no voy a volver a repetir que este año ha habido que cambiar de planes (varias veces) y que nos hemos visto forzados a adaptarnos como medio hemos podido a la situación. Dicho lo cual, lo originalmente previsto para el vestuario pasaba por reutilizar nuestras rastas y camisetas negra para bailar un tema reggae junto a 3ºB. Pues ni tema reggae, ni baile junto a 3ºB. Llevan cosa de un mes ensayando un tema de The Clash, cuya música deriva de aquel estilo o eso creo recordar que escuché decir a don Amador… Yo no los asociaría en mi vida, pero bastante sabré yo. El caso es que cuando pienso en The Clash no veo las rastas por ninguna parte, peeeeero hemos pensado que tampoco pasa nada. Mejor usarlas que venir ahora pidiéndoos comprar chupas de cuero y camisetas con las mangas rasgadas. Así que en resumidas cuentas, que ese día se vuelvan a poner las rastas para los cinco minutos de la actuación y que vuelvan a ponerse la misma camiseta negra de manga corta y apañados. Una cosa menos de la que preocuparse.

Un saludo.